Bodega Teho

 

BODEGA TEHO

Bodega
Viñedos
Equipo
  • Bodega Teho fue la piedra fundadora del sueño de Jeff y Alejandro. En La Consulta y Altamira, nació Bodega Teho.

    Después de plantar el viñedo Toko en Altamira, Alejando y Jeff con todos los ahorros que tenían a disposición compraron una pequeña finca en La Consulta, que había estado abandonada pero que guardaba a su parecer un tesoro. Lo nombraron Tomal y tenia antiguas plantas de malbec que habían sobrevivido al abandono con una diversidad sorprendente de suelos, durante seis años Alejandro ha estado recuperando, estudiando y aprendiendo de ellas.

    Teho, del viñedo Tomal en La Consulta que significa “sangre de la tierra” en lengua Huarpe y Zaha, del viñedo Toko de Altamira, que significa “corazón” fueron en un principio dos malbec co-fermentados con una pequeña proporción de Cabernet Franc y Petit Verdot, resultados de un gran rompecabezas de microvinificaciones que intenta atrapar las sutiles diferencias de los suelos arenosos, arcillosos, pedregosos que se encuentras en esa pequeña proporción de tierra.

    Bodega Teho es sin duda un sueño hecho realidad que nació de la pasión de Alejandro por Altamira y del entusiasmo que han sabido contagiar a su pequeño equipo de trabajo. Vinos diferentes que conquistan el gusto de quienes los prueban..
  • Trabajamos con alta densidad de plantación (7000 plantas por hectárea) para lograr rendimientos pequeños de un viñedo relativamente joven. Tenemos los lotes identificados según su composición de suelo. Los mismos se micro-vinifican según las distintas fechas de cosecha y el perfil de cada etiqueta a desarrollar. Nuestro sistema de conducción es de espaldero, con orientación noroeste.
  • ALEJANDRO SEJANOVICH: Alejandro es reconocido entre los vinivicultores más talentosos y expertos de Argentina. Nacido en Mendoza, en su niñez estuvo rodeado de viñas, y a los 13 años descubrió su vocación. Graduado con Medalla de Oro de ingeniero agrónomo en Mendoza, con una Masters en enología en la Universidad de Montpellier, Alejandro Sejanovich entra a formar parte del grupo de viticultores de Catena Zapata. En la dirección de viñedos de esa empresa logra conocer en profundidad la gran diversidad de productores de uvas en todo el país, sumando experiencia en el conocimiento de microclimas y la influencia del suelo en el comportamiento de la vid y el vino. Allí junto con Alejandro Vigil a través del departamento de investigación de la empresa descubre nuevas zonas de Mendoza, plantan nuevos viñedos y trazan el origen de lo que son lugares como Altamira y Gualtallary.

    JEFF MAUSBACH: Jeff descubrió la Argentina de la mano de su pareja, Verónica. Se conocieron en Europa en 1991, en una pequeña pensión frente al Vaticano. La chispa mutua los llevó a un viaje por el sur de Italia y las isla de Grecia. Jeff empezó sus estudios de pos-grado en Relaciones Internacionales en la Universidad de Chicago y Verónica regresó a Argentina. Trabajando en restaurantes para pagar las cuentas, Jeff descubrió el vino y dedicándose a ser sommelier de varios restaurantes en Chicago durante 5 años. En 1992 Jeff viaja a Mendoza por primera vez para visitar a Verónica; y de inmediato fue cuativado por la cultura, la gente, el estilo de vida en este Paris de Sudamérica. Verónica y Jeff pasaron los siguientes 5 años viviendo entre Buenos Aires y Chicago. En 1996, cuando termina sus estudios en USA; deciden volver a la Argentina de forma permanente. Su pasión por el vino lo llevo a buscar una carrera en el sector naciente de exportación de vino Argentino. En 1997 comienza a trabajar con un ícono de la industria, Nicolas Catena. Jeff dedicó los siguientes 13 años con Bodega Catena Zapata en el desarrollo de sus actividades internacionales, viajando por el mundo, predicando el evangelio de Malbec Argentino.